Un pretenso dictador. Por Juan G. Granada)
Nicanor Duarte Frutos desde el día de asunción de la Presidencia, preparó un aparato político para ser dictador, traicionando principios y buscando solamente rodearse de incondicionales. En el Partido Colorado contaba con una larga tradición de sumisión de sus dirigentes. Así se facilitó la supremacía de Stroessner, que no por hábil sino por genuflexión de los colorados se mantuvo en el poder. Humillaba a los dirigentes y no se producía la reacción de ningún miembro de la Junta de Gobierno.
Había líderes tradicionales alquilados por el dictador para todos los excesos y arbitrariedades. Sólo cuando el Dr. Estigarribia dejó la presidencia de la Cámara de Representantes para ir al baño, se tomó una resolución de rebeldía contra los abusos de Duarte Vera e Insfrán en 1959. Contra ese conato de liberarse de las ataduras, llegó el castigo ejemplar, disolviendo la Cámara Legislativa, expulsando al exterior a todos los inquietos, retirando a la Juventud Colorada su funcionamiento como órgano de formación de dirigentes, todo con pronunciamiento de los miembros de la Junta contra sus compañeros de lucha, contra sus hijos, contra los estudiantes, y contra la juventud del país. Los próceres de esta y otras claudicaciones forman la galería de "ilustres dirigentes" de los años pasados bajo las botas del general. Eso conocía Nicanor.
Y, sabiendo que en su partido nadie se opone al aparato partidario, se dedicó a promover en las seccionales a sus incondicionales; en las municipales ayudó a todos los que le rendían obediencia; en la justicia se aseguró la sumisión de los juristas, en Itaipú y Yacyretá tienen asegurada la utilización de sus fondos para seguir regalando a sus amigos toda clase de máquinas, herramientas y otras muestras de su generosidad con dinero del Estado.
Estaba organizando un sistema de control partidario para tener en un puño al país, cuando la designación de la dupla de candidatos produce la desinteligencia con su fiel de fechos, el presidente interino de la Junta de Gobierno, Dr. Alderete. A este señor lo utilizó para manejar el Partido Colorado y le engañó asegurándole que sería su reemplazante como Pdte. de la Rca. Pero Nicanor declaró que con Alderete no ganaba las elecciones por la limitación de entendedera del ex ministro de Obras Públicas, y las dificultades que padece para expresar con claridad sus ideas y otros motivos que más adelante ha de divulgar. Alderete queda colgado, solo, sin amigos, sin la solidaridad de las seccionales y sin porvenir dentro del Coloradismo.
Es el destino de quienes admiten ser servidores de ambiciosos y no haber trabajado por el pueblo. Tenían las distribuciones de dividendos, se corta el sostenimiento de la quinta; no tendrá ya empleo y será un apátrida como somos los opositores, conocerá el abuso de poder, el uso de los fondos que se reparte de las binacionales y de la ingratitud de los colorados. La escuela en que se educaron era complacer al que manda, burlarse de opositores, desconocer la angustia del pueblo. Pero desde hoy lo contaremos a Alderete en las concentraciones de protesta contra el régimen. Alderete será tratado como un enfermo de sida y su amistad sufrirá un rudo golpe.
Así, irá descubriendo la verdadera personalidad del Pdte. de la Rca., que no admite sino su voluntad por encima del mandato legal. Maneja a los colorados mediante empleos inmerecidos para muchos de los jefes de seccionales a cambio de la sumisión. Probablemente en los trámites próximos pondrá a prueba a magistrados judiciales y como que son frágiles y padecen de rengueras, no será muy difícil que se pongan al servicio de Nicanor, sin perjuicio de que reciban el mismo trato dado a Alderete.
La personalidad de los autoritarios es tornar a sus favorecidos y usarlos hasta que les embarre y sea difícil manejarse con relativa decencia entre los demás. Así fue Napoleón con Fouche, Stroessner con Osta y Sardi, el Coloradismo con el Cnel. Enrique Giménez, Nicanor con todos aquellos que pretenden una autonomía en la decisión de escoger candidatos. Cuando se oficialice la lista de los futuros senadores y diputados, se comprobará que los más meritorios serán postergados mientras que Bogado, Silva y Argaña y González Daher estarán entre los preferidos.
¿Para qué se quiere mantener en el poder al Partido Colorado? Para seguir saqueando el Tesoro Público y repartirse el botín entre los "cuates".
Dice Nicanor que lleva adelante una revolución al escoger a una dama como candidata a la Presidencia de la Rca., y se desprende de sus más leales servidores que no comparten la idea "socialista". En la primera presentación en público en Concepción, en vez de apartarse del escenario, el Pdte. oscurece y hace sombra a su designada candidata y después de ella pronuncia un discurso que roba el aplauso y se coloca la corona de laureles. El grande e histórico error de Nicanor es no haber promovido a Magdaleno Silva a la categoría de candidato a la Presidencia de la Rca. en vez de la Sra. Blanca de Duarte. Hay más identidad entre ellos que entre los proclamados. Contaría oficialmente con la bendición de los narcos al ubicar como sucesor al personero de los traficantes que recientemente ajusticiaron a dos suboficiales de la Policía.
La degradación es sistemática. De Stroessner y sus secuaces aprendieron estos bárbaros que capitaneados por Nicanor, muestran su ingratitud porque sólo están interesados en usar a los seguidores como sostén y palanca para mantenerse arriba y sin pensar en el pueblo que los soporta.