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domingo, 13 de mayo de 2007

EL FEBRERISMO Y LA REFORMA AGRARIA

EL FEBRERISMO Y LA REFORMA AGRARIA. Por Arturo Rahi para F17

Alguien muy acertadamente dijo que el gobierno de la Revolución de Febrero en solo un año hizo por la reforma agraria mucho más que los gobiernos colorados y liberales en sesenta años.
Y esa es una gran verdad. Ni antes ni después del gobierno de Febrero nadie volviò a intentar, ni tan siquiera, llevar adelante una reforma de la tenencia de la tierra en el Paraguay.
Recordemos que apenas desplazado el febrerismo del gobierno, el régimen liberal reaccionario de Paiva canceló la Ley 1.060, eliminando toda reforma en los hechos. Desde entonces, luego con el dictador Estigarribia y sus continuadores, siempre se mencionó a la reforma agraria cuando se necesitaba alguna máscara para aumentar su popularidad, pero en la realidad misma nunca más. Y esto hasta hoy día, se puso en práctica la reforma de la posesión de la tierra en nuestro país.
Durante el gobierno de Febrero, se expropiaron varios latifundios que fueron pagados con bonos de la Reforma Agraria que producían el 8 por ciento de interés anual. Más de doscientas mil hectáreas de tierra de latifundios improductivos fueron distribuidas entre los campesinos. Se crearon colonias, algunas de las cuales existen hasta hoy pese a las persecuciones posteriores, tal como se puede constatar en Ità. También fueron expropiadas tierras en los inmensos dominios de la Industrial Paraguaya y de los Barthe en el Alto Paraná.
Cuando el gobierno de Febrero inició la Reforma Agraria, lo hizo basándose en el Censo Agrícola previamente realizado, que mostró que apenas el 5 por ciento de la población paraguaya poseía un pedazo de tierra propia para trabajarla. Lo significativo es que el Censo que en 1.992 realizó el Ministerio de Agricultura dio el mismo resultado, solo el 5% de propietarios. Es decir que pese a toda la propaganda y palabrería de los gobiernos dictatoriales que se habían sucedido luego de 1.936, el campesino paraguayo seguía siendo un paria en su propia patria.
Para finalizar diremos que conforme a dicho Censo del Ministerio de Agricultura, este nos muestra que apenas 350 propiedades, que de seguro pertenecen a no más de 200 propietarios, equivalentes a no más que el 0,1% del total de las propiedades, abarcan el 51% de las propiedades censadas. Es decir que el país está repartido entre 200 personas, que son dueñas de todo el territorio nacional, mientras que por lo menos 500.000 campesinos no tienen tierra ni para hacer bodoques.
Esta es la triste realidad de un Paraguay en manos de la oligarquía. De ahí que debemos convencernos que mientras no venga el cambio, esta situación no cambiará.
Tampoco debemos olvidar que el FEBRERISMO es el Cambio. Otra alternativa no existe. La historia lo demuestra.