Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta jerónimo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jerónimo. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de mayo de 2011

Operación Jerónimo

ALAI AMLATINA, 17/05/2011.-¿Por qué a la operación en que habrían matado
a Bin Laden le pusieron el nombre de Operación Jerónimo? Prescott Bush
integraba, en 1918, la asociación estudiantil Skull & Bones (cráneo y
hueso). Retado por sus colegas, invadió un cementerio apache y robó el
cuero cabelludo del legendario cacique Jerónimo.

Dueño de tierras en Texas, Prescott se convirtió en un exitoso
empresario del ramo del petróleo y fue amigo íntimo de John Foster
Dulles, quien dirigía la CIA cuando ocurrió el asesinato de John
Kennedy, en 1963. Dulles convenció a su amigo a que hiciera un gesto
magnánimo y devolviera a los apaches el cuero cabelludo de Jerónimo.
Bush atendió el pedido, pero no pasó mucho tiempo hasta que los
indígenas descubrieran que la reliquia restituida era falsa.

La amistad con Dulles le garantizó al hijo mayor de Prescott, George H.
Bush, el puesto de agente de la CIA. George se destacó tanto que, en
1961, coordinó la invasión de Bahía Cochinos, en Cuba, para tratar de
derribar el régimen implantado por la guerrilla de Sierra Maestra. Y a
pesar de la derrota, fue nombrado director de la CIA en 1976.

Triste con el mal desempeño de su primogénito como agente 007, Prescott
Bush se consolaba con su éxito en los negocios de petróleo. Y aplaudió
el olfato empresarial del hijo cuando George, a mediados de los años 60,
se hizo amigo de un empresario árabe que viajaba con frecuencia a Texas:
Muhammad Bin Laden. En 1968, al sobrevolar los pozos de petróleo de
Bush, Bin Laden murió en un accidente aéreo en Texas. Pero para entonces
ya se habían consolidado los lazos de familia.

George Bush no lloró la muerte del amigo. Andaba más preocupado con las
dificultades escolares de su hijo George W. Bush, que sólo obtenía una
nota media de C. Para entonces se complicó la guerra de Vietnam y, para
evitar que su hijo fuera llamado a filas, George trató de enrolarlo en
la fuerza aérea de la Guardia Nacional.

Papá George animó a su hijo a fundar, a mediados de los 70, su propia
empresa petrolera, la Arbusto (bush, en inglés) Energy. Gracias a los
contactos internacionales que el padre mantenía desde sus tiempos en la
CIA, George hijo buscó las inversiones de Khaled Bin Mafouz y Salem Bin
Laden, el mayor de los 52 hijos procreados por el fallecido Muhammad.
Mafouz era banquero de la familia real saudita y estaba casado con una
de las hermanas de Salem. Esos vínculos familiares le permitieron a
Mafouz convertirse en presidente de la Blesed Relief, la ONG árabe en la
que trabajaba uno de los hermanos de Salem, Osama Bin Laden.

En diciembre de 1979, George H. Bush viajó a París, a un encuentro entre
republicanos y partidarios moderados de Jomeini, en el cual trataron de
la liberación de los 64 rehenes estadounidenses secuestrados en
noviembre en la embajada de los Estados Unidos en Teherán. Se trataba de
evitar que el presidente Jimmy Carter se valiera del episodio y
perjudicara las pretensiones presidenciales de Ronald Reagan. Papá
George hizo el viaje hasta la capital francesa a bordo del jet de Salem
Bin Laden, que le facilitaba el contacto con el mundo islámico. (En 1988
falleció Salem, como su padre, en un desastre de aviación).

Aquel mismo año los soviéticos invadieron Afganistán. Papá George, que
coordinaba las operaciones de la CIA, recurrió a Osama, uno de los
hermanos de Salem, que aceptó infiltrarse en Afganistán para, orientado
por la CIA, fortalecer la resistencia afgana contra los invasores
comunistas.

Los datos anteriores son del analista italiano Francesco Piccioni. Más
detalles en el libro A fortunate son: George W. Bush and the making of
na American president, de Steve Hatfield.

En 1979, a pedido de George Bush padre, por entonces director de la CIA,
Osama, ya de 23 años, se trasladó a Afganistán para administrar los
recursos financieros destinados a las operaciones secretas de la agencia
contra la invasión soviética de aquel país. Preocupado con la ofensiva
de Moscú, el gobierno de los Estados Unidos había entregado la mayor
cantidad de dinero que la CIA recibió, en toda su historia, para actuar
en un solo país: US$ 200 mil millones.

Cuando el presidente George W. Bush, después del 11 de setiembre, citó,
como crimen anexo al terrorismo, el “aprovechamiento ilícito de
informaciones privilegiadas”, sabía de qué hablaba. Todo indica que,
gracias a esas informaciones, Osama Bin Laden montó su red terrorista
por el mundo, movilizando recursos a través de paraísos fiscales.

Tal vez Freud pudiera explicar un detalle de las armas escogidas por los
terroristas del 11 de setiembre: aviones. El padre y el hermano mayor de
Osama Bin Laden murieron en accidentes aéreos, ambos en los Estados Unidos.

Si el cuero cabelludo de Jerónimo era falso, ¿quién garantiza que Bin
Laden fue asesinado en una mansión paquistaní? ¿No hubiera sido más útil
para el combate contra el terrorismo agarrarlo vivo y obligarlo a
revelar todo sobre Al Qaeda? No dudo de que, en algún portaviones de los
Estados Unidos, Bin Laden esté siendo torturado para que diga lo que
sabe. Después basta con adoptar la “solución argentina”, o sea tirar su
cuerpo al mar. Y para que no lo encuentren varado en alguna playa,
quedan todavía los afilados dientes de los peces de las profundidades.
(Traducción de J.L.Burguet)

- Frei Betto es escritor, autor de “Calendario del poder”, entre otros
libros.- http://www.freibetto.org/ twitter:@freibetto