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miércoles, 22 de julio de 2009

DENUNCIAN NUEVA REPRESIÓN BRUTAL DEL GOBIERNO FERNANDO LUGO

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

Denunciamos una vez más una brutal represión policial contra familias campesinas del asentamiento Comuneros de Minga Guazú, Alto Paraná cometido el día de ayer martes 21 de julio en horas de la siesta con un saldo de dos campesinos detenidos, tres heridos en estado de gravedad y casas baleadas.

Los detenidos son Andrés Aquino y Bernardo Ruiz Díaz. Entre los heridos de gravedad se encuentra una madre María Virginia Sanabria quien fue arrastrada con su hija en brazos, duramente golpeada y luego torturada sádicamente por policías quienes la obligaron a caminar en una tabla con clavos y forzando con las botas que los clavos perforen el pie de la mujer quien ahora se encuentra internada en el Centro de Salud Regional de Minga Guazú. Es importante señalar que las casas baleadas corresponden a las de dirigentes del asentamiento. Las balas entraron por la ventana y por milagro no alcanzaron a sus habitantes.

El Comandante de la policía Viviano Machado intenta justificar estos hechos cometidos por sus fuerzas debido a que un oficial fue “secuestrado” por los campesinos. No menciona Machado que los agentes policiales entraron sin orden judicial a un asentamiento legal y secuestraron también sin orden judicial a 10 campesinos por custodia de un terreno de 7.000 hectáreas colindante con Comuneros, en actual estado de litigio y con pruebas fehacientes de tratarse de un caso de tierra malhabida de la época stronista. Ante la furia policial los campesinos se defendieron como pudieron y el supuesto policía secuestrado fue devuelto a sus pares.

Esta acción es la más reciente de una triste serie de violentísimas represiones a campesinos, incluyendo mujeres y niños, que luchan por hacer realidad su derecho a la tierra, derecho consagrado en la Constitución Nacional y negado por las élites que manejan a fiscales, jueces y policías corruptos; como es aún costumbre en nuestro país.

El Ministro del Interior Rafael Filizzola ha demostrado una vez más complicidad al justificar la represión policial. Es cada vez más evidente lo que busca Filizzola con estas represiones criminales: aislar al gobierno de Fernando Lugo de su principal base social como es la campesina para así facilitar la ejecución del plan golpista de la derecha alentada el vicepresidente Federico Franco y liderada por Oviedo y Nicanor.

Si Fernando Lugo pretende realizar la Reforma Agraria como lo prometió hasta el hartazgo durante su campaña, debe impulsar la recuperación de las tierras malhabidas y no permitir que sus subordinados sigan torturando, malhiriendo y matando a los pobres campesinos que votaron por él.

Exigimos el cese de la represión contra los campesinos, investigación y castigo ejemplar de los excesos y torturas cometidos por la policía, y la renuncia de Filizzola y Machado por avalar la tortura y el terrorismo en vez de garantizar el derecho a la vida y la integridad física de todos los paraguayos.

Comisión de Derechos Humanos del Partido Comunista Paraguayo