
La inoperancia del gobierno de Fernando Lugo y la ineficacia de sus organismos de seguridad han hecho cundir el pánico entre la población paraguaya.
A la madrugada, varias amenazas de bomba fueron recibidas por diferentes universidades por vía telefónica.
Otras amenazas de bombas se registraron ayer en el mismo Palacio de Gobierno y en tres universidades de la capital, en tanto la oposición acusa a Fernando Lugo de encubrir a los terroristas.
Agentes antiexplosivistas se movilizaron para verificar todos los edificios afectados. Algunos números de teléfonos utilizados para las llamadas fueron registrados.
CONGRESO RESPONSABILIZÓ A FERNANDO LUGO DE INSEGURIDAD POR TERRORISMO
Senadores lograron ayer la aprobación sobre tablas de una declaración que responsabiliza al Ejecutivo de la seguridad de los parlamentarios y sus familias.
La declaración, en su primer artículo, responsabiliza al Ejecutivo de la seguridad de los legisladores “ante la amenaza cierta de la que los organismos de seguridad informaron al Congreso Nacional”.
En otro artículo, solicitan al Ejecutivo “dar un tratamiento serio de las cuestiones que hacen a la seguridad interna de la Nación, evitando la manipulación mediática, a fin de obtener algún rédito político, por parte de altos exponentes del gabinete del Presidente de la República”. El párrafo hace referencia a Miguel Angel López Perito, secretario privado de la Presidencia de la República, quien había vinculado las últimas amenazas de atentados con bombas a sectores colorados y oviedistas, siendo que en realidad el que tiene un pasado comprometido con la violencia es él.
LUGUISTAS CON PASADO COMPROMETIDO CON LA VIOLENCIA
Dionisio Borda es el actual ministro de Hacienda de Fernando Lugo, posición que ya ocupó con gobiernos colorados imponiendo impuestazos y haciendo compromisos con el FMI, para cumplir sus nefastas recetas a rajatabla. Pero no siempre Borda fue un dócil lacayo del FMI.
En el año 1976 fue detenido por pertenecer a la OPM, un grupo que fue denunciado como terrorista en la tapa del diario ABC color.
Ocupaba entonces una función importante en la "Misión de la Amistad", una secta protestante infiltrada con arsenal, hospital, refugio y aguantadero de los elementos terroristas.
Colaboraban entonces con Borda Gerrit De Pager y Antonio Jaime Elizalde Hevid, de la ONU.
Ya por entonces estos personajes disponían de abundantes fondos, dado que tenían prometido administrar unos tres millones de dólares para reclutamiento de campesinos, a quienes sumergirían en la lucha armada, según obra en su declaración ante la policía.
Miguel Angel López Perito es otro personaje con un pasado comprometido con la violencia, participe de varios actos terroristas.
En otros tiempos, el mismo diario ABC color que ahora constituye su aliado, presentó a López Perito y otros de su grupo como peligrosos terroristas, con sus fotografías en la tapa.
Con nombres e guerra "c. Lino" y "c. Tencho", tuvo a su cargo la misión de formar el "Frente de Barrios", que debía ser integrado por seminaristas y miembros jóvenes de la PASTORAL JUVENIL.
Debió participar del asalto planeado contra el Banco Holandés Unido. Realizó relevamiento en el colegio "Cristo Rey", con el objeto de planificar el robo del sueldo del personal docente, para fondos de su grupo terrorista. También fracasó un intento del grupo por asaltar a un solitario cura en el seminario metropolitano.
La improvisación e incapacidad fueron el sello del grupo, cuyo único operativo exitoso fue el robo del mimeógrafo del colegio Cristo Rey, es decir, de su propio colegio.
Apresados ambos por la policía, delataron a la mayoría de sus compañeros que fueron enviados a las cámaras de tortura gracias a sus respectivos testimonios.
La misma dosis de imprecisión e improvisación han revivido los nuevos terroristas que mantienen en zozobra a la sociedad paraguaya desde hace semanas, por lo que no es aventurado adjudicarle el sello inconfundible de la OPM, esta vez como terrorismo de estado clandestino y encubierto desde las altas esferas del poder. LAW
Un atentado terrorista con bomba en el Poder Judicial y pactos en las sombras con un represor son las últimas perlas de la "joya" de presidente que sufre el Paraguay, el obispo fornicador Fernando Lugo.