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viernes, 1 de agosto de 2008

REVOLUCION DE BARBUDOS EN PARAGUAY



(Luís Agüero Wagner)

Es historia difundida que el ex presidente cubano Carlos Prío Socarrás facilitó los fondos a Fidel Castro para comprar el yate Granma, y que la CIA apoyó con dinero a la guerrilla de la Sierra.
Prío Socarrás fue presidente de Cuba desde 1948 hasta que lo desalojó del poder un golpe militar encabezado por Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952.
Prío huyó entonces a los Estados Unidos con su familia, sin tan siquiera intentar defender su gobierno ante el golpe militar. Una historia muy difundida le atribuye haber donado treinta mil dólares a Fidel Castro para la compra del yate Granma.
Aunque regresó a Cuba el 1 de enero de 1959, Prío rompió con Castro, después de que este último empezara a consolidar su poder, para volver a abandonar Cuba en 1961, y terminar sus días suicidándose el 5 de abril de 1977.
También se conoce que mientras Fidel Castro luchaba en la Sierra Maestra, la CIA aportó fondos para sus soportes del Llano, que apoyaban a la guerrilla contra Batista desde las zonas urbanas.
Obviamente, el aporte norteamericano no fue correspondido en gran medida por su propia incapacidad de medir los actos y ceder en temas como la reforma agraria moderada que Castro pretendía hacer en un principio. Ese error no pareciera que vuelvan a cometer con el "revolucionario" clérigo - presidente del Paraguay Fernando Lugo, a quien aportaron enormes sumas en dólares para llegar al poder, además de alinear en su favor a las ONGs, beneficiarios de la IAF, USAID y la National Endowment for Democracy que controla la prensa mediática en este país.
No hace falta aclarar que los compromisos entre Lugo (sobrino de un agente de la CIA, según Phillip Agee), sus seguidores y la CIA son mucho más fuertes de aquellos que unían a Castro con Langley en tiempos de la epopeya de la Sierra Maestra.
Uno de sus principales consejeros, Camilo Soares, organizó su partido con los fondos recibidos a través de la IAF, NED y USAID, es conocido playboy y noctámbulo además de habitué de los lugares concurridos por la farándula.
Es normal verlo rodeado de top models, frecuentando restaurants exclusivos y no es conformista a la hora de elegir donde vivir, dado que reside en uno de los edificios más caros de Asunción. Definitivamente, si alguien ha logrado dejar en ridículo a la izquierda latinoamericana, es precisamente el grupo de Camilo Soares, quien incluso se encargó de desagraviar a James Cason en algunos tramos de la campaña proselitista del obispo Fernando Lugo, y dedicarle loas a Estados Unidos.
USAID financió a varios movimientos del obispo presidente Fernando Lugo, fue además un organismo clave en el Operativo Cóndor. Una de estas organizaciones que responden a Lugo, Tekojojá, publicó en su sitio web una confesión de la participación de la agencia norteamericana en las elecciones paraguayas, precisamente favoreciendo al grupo de Soares, que puede leerse en el sitio:
http://www.tekojoja.org.py/v1/news.php?id=1364.
Otro signo de los tiempos que se vienen son las declaraciones de algunos ministros como Martín Heisecke, designado por Fernando Lugo para ocupar la titularidad del Ministerio de Industria y Comercio, quien refiriéndose a la actual crisis en la Industria Nacional del Cemento (INC) afirmó categóricamente: "Mañana mismo privatizo si depende de mí. El Estado no tiene por qué tener estas empresas. No sé de dónde salió esta teoría".
A juzgar por estos cercanos colaboradores del obispo de los pobres, todo parece indicar que como en tiempos de Alianza para el Progreso, las prioridades del gobierno de Fernando Lugo pasarán por la letrina.
Cuando a principios de la década de 1960 el ejemplo de la revolución cubana se expandía como fuego en campo seco en el océano revolucionario de América Latina, una de las respuestas del imperio norteamericano fue elaborar un plan de asistencia crediticia conocido como Alianza para el Progreso, que se concentró con mucho entusiasmo en las condiciones sanitarias -construcción de letrinas- a los proletarios y excluídos del subcontinente.
Al respecto, el Che Guevara ironizaría en el cónclave Latinoamericano de agosto de 1961 que "me da la impresión de que se está pensando en hacer de la letrina algo fundamental para el pobre indio, el pobre negro, del pobre en condición subhumana. Vamos a hacerle una letrina y entonces, después de que le hagamos una letrina, y después quizá podrá gozar de los beneficios de la producción. Porque es de hacer notar que el tema de la industrialización no figura en el análisis de los señores técnicos. Para los señores técnicos, planificar es planificar la letrina. Lo demás,¡quién sabe cómo se hará!".
El comentario recuerda al enfoque de la revolución que tienen los estrategas del entorno de Fernando Lugo que piensan que la revolución se hace con golpes publicitarios, para los cuales recurren precisamente a los medios de comunicación cuyos periodistas suelen presentar la ezcasez de papel higiénico como la gran tragedia del pueblo cubano. Estamos hablando, por supuesto, de la prensa subsidiada por la National Endowment For Democracy, que para las elecciones del 20 de abril se puso al servicio del clérigo presidente Fernando Lugo por indicaciones del embajador James Cason.
Parecieran creer estos personajes que para hacer una revolución, basta aparecer en la prensa en una foto junto a la hija del Che, mientras espera su turno en la antesala Roger Noriega acompañado de su amigo James Cason -embajador anticastrista y eximio desestabilizador-, financista fundamental para su triunfo el 20 de abril. Recibe al teólogo de la liberación Leonardo Boff, aunque muchos sectores conservadores de la iglesia católica abrieron sus confesionarios para mitines políticos del movimiento Tekojojá en el interior del Paraguay.
Invita para asesorar a Joseph Stiglitz, pero apresta privatizaciones y neoliberalismo de la mano de las recetas del FMI que son la biblia de su ministro de Hacienda, Dionisio Borda.
¿Acaso somos tan ignorantes los paraguayos para que pretendan conformarnos con lo que dicen los medios venales, mientras debajo de la mesa se pasan la mano los supuestos izquierdistas con desestabilizadores e imperialistas de bien ganada reputación?.
Hace ya casi medio siglo, en el año 1959, el Che Guevara escribió sobre el organismo al cual responde el ministro del área económica de Fernando Lugo: "El FMI cumple la función de asegurar el control de toda América Latina por parte de unos cuantos capitalistas, que están instalados fuera de sus países. Los intereses del FMI son los grandes intereses internacionales que hoy parece que están asentados y tienen su base en Wall Street".
Nunca es tarde para que tomen nota Lugo y Borda, por si sus manifestaciones las hacen de buena fe. Definitivamente, en Paraguay estamos muy lejos de la revolución de los barbudos, por más barba que use Fernando Lugo.