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martes, 14 de diciembre de 2010

ZUCOLILLO Y FERNANDO LUGO, TELENOVELA DE AMOR Y ODIO ENTRE EL PODER Y LA PRENSA


Un hombre sabio como Benjamin Franklin, quien reconocía que si los editores no publicaran nada hasta saber que no ofenden a nadie imprimirían muy poco, tenía a pesar de todo una idea muy elevada de lo que debería ser un director de periódico.

En tiempos en que publicaba la Pensylvannia Gazette, advertía que un director de periódico debía "poseer sólida familiaridad con los idiomas, gran facilidad y dominio de redacción y saber relatar sucesos clara e inteligentemente, en forma breve: debería ser capaz de habler de la guerra en el mar y tierra, conocer geografía, historia de la época; saber de los intereses de los príncipes y Estados, de los secretos de las cortes, de maneras y costumbres de todas las naciones". Refiriéndose al lugar donde vivía en aquel tiempo, añadía: "Hombres así pertrechados son difíciles de hallar en esta remota parte del mundo".

Lo mismo hoy podríamos decir de quienes se dedican al periodismo en Paraguay, cuya prensa tiene más de empresa que de prensa. Lo peor de todo es que quienes se dedican a tal actividad no sólo brillan por su ignorancia, sino que además ni siquiera saben redactar una línea.


Un buen ejemplo lo constituye la primera plana del diario ABC color, apasionado impulsor de la candidatura del cura Fernando Lugo a la presidencia del Paraguay.

En ella su director, Aldo Zucolillo, hombre fuertemente vinculado a bancos y financieras, se queja amargamente de que el gobierno decretara el pago con dinero a los empleados del sector privado, dado que acostumbra hacerlo a través de su red financiera con los consiguientes descuentos a su favor. "La medida es muy criticada por el alto riesgo que implica para trabajadores y empleadores, ante la incapacidad del Gobierno de garantizar la seguridad de la población" dice el diario del promotor de Lugo.

Ya durante la campaña electoral, los adversarios de Lugo denunciaron que Zucolillo acostumbra pagar a los empleados de su diario, ABC color, con vetustos automóviles de segunda mano introducidos al Paraguay de manera irregular.


El gobierno arzobispal de Lugo, por su parte, a pesar de estos pequeños desencuentros, manifiesta el mismo espíritu a la hora de privatizar carreteras, peajes en accesos a la capital, e inclusive aeropuertos.

En ese contexto expresó su preocupacion por las trabas de la bancada opositora en el Congreso al proyecto de concesion de varios aeropuertos del pais, lo que haria colapsar algunas terminales aereas.

El Senado sigue sin tratar el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo, que habia pedido estudio urgente del mismo, para un plan de concesion de los aeropuertos Silvio Pettirossi de Asuncion, Guarani de Ciudad del Este y el de Mariscal Estigarribia.

El principal beneficiario de las comisiones que se piensan recaudar, el ministro de Obras Publicas, Efrain Alegre, califico como ``lamentable'' la actitud de los legisladores del opositor Partido Colorado, a quienes acuso de ``retardatarios'' por trabar un proyecto que posibilitara un mejor mantenimiento de las terminales aereas.

``Ya estamos practicamente ante la escena que temiamos, que el proyecto de ley ya no se trate este año, y eso significa que estamos poniendo en riesgo la conexion del Paraguay con el mundo, lo que en este momento se realiza en forma muy precaria'', subrayó.

Aunque el ministro Alegre parece gozar del favor de la prensa en sus "emprendimientos", no sucede lo mismo para otros especímenes de la fauna luguista, como quienes piensan embolsar grandes sumas sobrefacturando tierras.

"El presidente Fernando Lugo debe definir entre premiar a los violentos y a quienes actúan al margen de la ley, con la compra de 7.968 hectáreas de las tierras de Teixeira, para 1.500 personas, y regularizar la compra de 68.000 hectáreas para 7.000 familias campesinas. El Indert puede efectuar una sola de estas operaciones este año" dictamina el diario de Zucolillo.

El común denominador a las operaciones que pretenden Lugo, sus secuaces y Zucolillo, es sin lugar a dudas el lucro antisocial. En ello, el objetivo es el mismo, aunque las reyertas les consuman la mayor parte del tiempo como en las aventuras de Pinky y Cerebro para dominar el mundo.

Con el discurrir de la tortuosa relación, Aldo Zucolillo, se ha consolidado como el verdadero poder detrás del trono en el gobierno del cura Fernando Lugo, habiendo logrado incluso la renuncia del vice-ministro favorito Camilo Soares, acusado por ABC de corrupto.

Paralelamente, la compra de las tierras de Texeira sigue siendo frustrada por Zucolillo, quien ordena ubicar el tema en tapa cuando el "peligro" del negociado acecha.

Como lo expresara De la Rochefoucald, no hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.